Seis mil Casas en la Buenos Aires de 1819 | Diario 5
  Lunes 20 de agosto de 2018    

Seis mil Casas en la Buenos Aires de 1819

Viernes, abril 6, 2018
Por Redacción Diario 5

Diario 5 continúa entregando a sus lectores, capítulos de El Libro de Buenos Aires, con recopilación de Álvaro Abós. La obra incluye esta crónica de Emeric Essex Vidal que aporta precisión y cierto toque de nostalgia arquitectónica.

Emeric Essex Vidal se adelantó a los censos: “Se Supone que hay seis mil Casas”.

Antes de que Buenos Aires llegase a ser el asiento del virrey, se la consideraba en rango como la cuarta ciudad en Sudamérica, pero desde esa época ha sido reconocida como inferior a ninguna, salvo a Lima. También ha crecido rápidamente, por las mismas circunstancias, en opulencia y población. Está edificada normalmente, siendo sus calles perfectamente rectas y anchas, sin pavimentar en el medio, pero teniendo veredas a cada lado.

Se Supone que hay seis mil Casas, Y el número de habitantes, que solía calcularse en cuarenta mil, se reconoce ahora que no es menor de setenta mil. La mayor parte de los edificios, públicos y privados, antiguamente tenían paredes de barro, pero un jesuita, que fue empleado para erigir la iglesia de su colegio, hace `unos setenta u ochenta años, enseñó a los habitantes el arte de hacer ladrillos Y cal, y la ciudad ha adquirido desde entonces una apariencia muy diferente.

La arquitectura de la catedral, y la mayoría de las iglesias, es igualmente atribuida a los hermanos legos de esa comunidad, que emplearon indios bajo su dirección, para ejecutar éstos y otros trabajos públicos. De esta manera se recuerda que, en 1668 y en los años siguientes, quinientas de estas personas estuvieron ocupadas en las fortificaciones, el puerto y la catedral de Buenos Aires. Esta última es una construcción espaciosa y hermosa, teniendo una elegante Cúpula, y un pórtico, cuyo diseño y ejecución son altamente ensalzados. El interior está profusamente decorado con tallas y dorados. La media naranja contiene, en divisiones, cuadros los actos de los apóstoles. La iglesia de los franciscanos y la que pertenece a la orden de la Merced, le siguen en importancia; ambas tienen atrios y cúpulas, más o menos en el mismo estilo que los de la catedral. En la primera hay un cuadro de la última cena, cuya ejecución se estima como muy importante, considerándose que fue pintado por un artista del país, un indio converso en una de las misiones del Uruguay. El marco también es notable por estar enteramente compuesto de plumas de brillante Color dorado, tan ingeniosamente unidas que tienen la apariencia, aun para el cercano observador, de la más bella talla Y dorado, y es sólo mediante el tacto que puede descubrirse la diferencia. Este cuadro se lo dieron los jesuitas a los franciscanos, no mucho tiempo antes de su supresión.

La iglesia de San Juan, en las orillas de la ciudad, es apropiada para el uso de los indios conversos. Hay varios conventos y monasterios de monjas, y todos estos edificios están construidos con hermosas piedras blancas, halladas en una llanura no lejos de Buenos Aires. La blancura de los edificios públicos se conserva Y se acentúa por la frecuencia del viento llamado pampero, al cual se le considera como un excelente blanqueador.

Emeric Essex Vidal. Marino y pintor inglés, que viajó al Río de la Plata varias veces entre 1808 y 1837. En 1820 un editor inglés le publicó un libro con acuarelas y textos sobre la vida urbana Y rural bajo el titulo Picturesque Illustrations of Buenos Aires and Montevideo.


Deje un comentario

1 2

Contacto
Política de privacidad

Pruebe Diario 5 como su página de Inicio
©2018 DIARIO 5.
Web asistida por
.
. UA-60658801-1